Ávila es la ciudad de las murallas y del chuletón. La ternera avileña, esa raza autóctona de pelaje negro que pasta en las dehesas de la sierra de Gredos, produce una carne roja, infiltrada, con un sabor que no encontrarás en ningún otro lugar. Los asadores de Ávila llevan generaciones perfeccionando el arte de cocinar estas piezas de medio kilo que se sirven vuelta y vuelta, casi crudas por dentro.
Pero Ávila es mucho más que carne. Las judías del Barco, esas alubias blancas y mantecosas que se cultivan en el Valle del Tormes. El cochinillo y el cordero asado en horno de leña. Las patatas revolconas con torreznos. Y de postre, las yemas de Santa Teresa, ese dulce de yema de huevo y azúcar que inventaron las monjas hace siglos.
En esta guía te llevo por 5 sitios imprescindibles para comer en Ávila: asadores de toda la vida y tabernas donde los abulenses llevan décadas yendo a tapear.
En esta guía encontrarás:

Qué comer en Ávila: platos imprescindibles
La cocina abulense es de interior, contundente, pensada para combatir los inviernos más fríos de Castilla:
- Chuletón de ternera avileña: Carne de vaca avileña-negra ibérica, madurada, cocinada a la brasa. Piezas de 500-800 gramos que se sirven poco hechas.
- Judías del Barco: Alubias blancas del Barco de Ávila (IGP), mantecosas, guisadas con chorizo, morcilla y oreja.
- Cochinillo asado: Lechón asado en horno de leña, con la piel crujiente. Tradición compartida con Segovia.
- Patatas revolconas: Puré de patatas con pimentón, acompañado de torreznos crujientes.
- Yemas de Santa Teresa: Dulce de yema de huevo y azúcar, receta conventual. El postre típico de Ávila.

1. El Almacén – El templo del chuletón avileño
Dirección: Carretera de Salamanca, 6 (A las afueras)
⏰ Horario: 13:30-16:00h y 21:00-23:30h (cerrado domingos noche y lunes)
Precio medio: 40-55€/persona
Teléfono: 920 25 44 55
Enlaces:
restauranteelalmacen.com |
@elalmacenavila |
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El Almacén es probablemente el mejor sitio para comer chuletón de ternera avileña en la ciudad. El restaurante trabaja exclusivamente con carne de raza avileña-negra ibérica, madurada en cámara y cocinada a la brasa con maestría. Las piezas son generosas y el punto, perfecto.
El local está a las afueras del centro, en un antiguo almacén rehabilitado que le da nombre. Ambiente rústico-industrial, con la parrilla a la vista y ese olor a brasa que abre el apetito nada más entrar.
Qué pedir: Chuletón de avileña (500g mínimo), ensalada de tomate, pimientos asados, patatas revolconas, tarta de queso.
2. El Molino de la Losa – Asados en horno de leña
Dirección: Bajada de la Losa, 12 (Junto al río Adaja)
⏰ Horario: 13:00-16:00h y 20:30-23:00h (cerrado martes)
Precio medio: 35-50€/persona
Teléfono: 920 21 11 01
Enlaces:
elmolinodelalosa.com |
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El Molino de la Losa es un restaurante con encanto ubicado en un antiguo molino junto al río Adaja. La especialidad son los asados en horno de leña: cochinillo, cordero y cabrito que salen perfectos gracias a un horno que lleva décadas funcionando.
El edificio conserva la estructura del molino original, con piedra vista y vigas de madera. En verano, la terraza junto al río es un lujo. Es habitual para celebraciones, así que conviene reservar los fines de semana.
Qué pedir: Judías del Barco de entrante, cochinillo asado o cordero lechal, patatas revolconas, yemas de postre.
3. Bococo – Tapas creativas en el centro
Dirección: Calle San Segundo, 28 (Centro histórico)
⏰ Horario: 12:00-16:00h y 19:30-00:00h (cerrado lunes)
Precio medio: 20-30€/persona
Enlaces:
@bococoavila |
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Bococo es el sitio de moda para tapear en Ávila. Propuesta informal, tapas creativas con base tradicional y un ambiente animado que atrae a los abulenses más jóvenes. El local es pequeño pero acogedor, con decoración moderna y buena música.
La cocina juega con los productos de la tierra pero los presenta de forma actual: croquetas de varios tipos, tostas elaboradas, huevos rotos con diferentes toppings… Perfecto para picar entre amigos.
Qué pedir: Croquetas variadas, huevos rotos con jamón, tosta de cecina, patatas revolconas, vermut de grifo.
4. Las Cancelas – Cocina tradicional junto a la muralla
Dirección: Calle de la Cruz Vieja, 6 (Junto a la muralla)
⏰ Horario: 13:00-16:00h y 20:30-23:30h todos los días
Precio medio: 30-40€/persona
Teléfono: 920 21 22 49
Enlaces:
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Las Cancelas es un clásico de la cocina abulense, ubicado en una casona junto a la muralla. El restaurante lleva décadas sirviendo los platos de siempre: judías del Barco, sopa castellana, chuletón, asados… Todo con el sabor de la cocina tradicional bien hecha.
El local tiene varios comedores con decoración castellana y un patio interior encantador. Es un sitio de esos donde van las familias los domingos, con ambiente tranquilo y servicio atento.
Qué pedir: Judías del Barco, sopa castellana, chuletón de avileña, cordero asado, yemas de Santa Teresa.
5. Soul Kitchen – La nueva cocina abulense
Dirección: Calle Caballeros, 13 (Centro)
⏰ Horario: 13:30-16:00h y 20:30-23:00h (cerrado domingos noche y lunes)
Precio medio: 35-45€/persona
Enlaces:
@soulkitchenavila |
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Soul Kitchen representa la nueva generación de la cocina abulense: respeto por el producto local pero con técnicas actuales y presentaciones cuidadas. El chef trabaja con proveedores de la zona y elabora una carta que cambia con las temporadas.
El local es pequeño y moderno, con cocina a la vista y ambiente íntimo. Los menús degustación son una buena forma de probar la propuesta completa, aunque también tienen carta.
Qué pedir: Menú degustación, o a la carta: carpaccio de avileña, huevo a baja temperatura con trufa, carrillera ibérica, postres caseros.
Ávila, donde el chuletón es religión
Comer en Ávila es entender la contundencia de la cocina castellana. El chuletón de avileña, las judías del Barco, los asados en horno de leña… Platos que piden sobremesa larga, paseo por la muralla para bajar la comida y volver otro día a repetir.
Mi consejo: no te vayas de Ávila sin probar las yemas de Santa Teresa en alguna de las confiterías del centro. Y si vienes en invierno, cuando nieva sobre las murallas, la sopa castellana y un buen chuletón son la mejor manera de combatir el frío.
