Ávila es la ciudad de las murallas y del chuletón. La ternera avileña, esa raza autóctona de pelaje negro que pasta en las dehesas de la sierra de Gredos, produce una carne roja, infiltrada, con un sabor que no encontrarás…
Burgos es la capital gastronómica de Castilla. La morcilla de Burgos, esa joya de arroz, sangre, cebolla y especias que no se parece a ninguna otra. El lechazo asado en horno de leña, tierno, con esa piel crujiente que cruje…
León tiene el mejor barrio de tapas de España. El Barrio Húmedo, ese laberinto de calles estrechas junto a la Catedral, concentra más bares por metro cuadrado que ningún otro lugar del país. Y aquí la tapa sigue siendo generosa,…
Salamanca es la ciudad universitaria más bella de España. Su Plaza Mayor, sus fachadas platerescas, su ambiente estudiantil... Y en medio de todo eso, una gastronomía que combina la tradición charra con siglos de influencia universitaria. Aquí los estudiantes llevan…
Soria es la provincia más despoblada de España, y quizá por eso ha conservado una gastronomía de una autenticidad que ya no existe en otros lugares. Los torreznos sorianos, esas tiras de tocino fritas hasta quedar crujientes por fuera y…
Valladolid es la capital gastronómica de Castilla y León. La ciudad ha sabido reinventarse como destino foodie sin perder su esencia: el lechazo asado sigue siendo el rey, pero ahora convive con una escena de pinchos creativos que compite con…
Zamora mira al Duero desde sus murallas y guarda una gastronomía que es pura Castilla profunda. El arroz a la zamorana, ese guiso contundente de arroz con oreja, mano y costilla de cerdo que no se parece a ningún otro…
Lleida tiene una obsesión: los caracoles. O mejor dicho, los cargols, como se dice en catalán. Cada mes de mayo, la ciudad celebra la Aplec del Cargol, la fiesta del caracol más grande del mundo, donde se consumen millones de…
Cádiz huele a sal y a fritura. La ciudad más antigua de Occidente lleva tres mil años mirando al mar y eso se nota en cada plato que ponen en sus barras. Aquí el pescado se fríe con el aceite…
Málaga huele a sardinas asándose en la arena. Los espetos clavados en la orilla, el humo subiendo hacia el cielo, el sonido del mar de fondo... Es una imagen que define la esencia gastronómica de esta ciudad que ha sabido…
